El robo de combustible se ha extendido hasta el área urbana

Por Benito Jiménez

AGENCIA REFORMA

CD. DE MÉXICO.- La extracción ilegal de combustible de ductos de Pemex en Tamaulipas se extiende hasta fraccionamientos habitacionales, ranchos y ejidos.

Petróleos Mexicanos ha detectado que, por ejemplo, en Altamira la delincuencia ha perforado los poliductos que atraviesan el Rancho de San Gertrudis, la Colonia Río Tamiahua, los ejidos Esteros, Flores Magón, Quinta Marta, La Pedrera, Villa Manresa, Miradores y Santa Amalia.

Otros municipios afectados por el delito en esta Entidad son Casas, González, Hidalgo, Llera, Matamoros, Reynosa, Río Bravo y Victoria.

En Reynosa, poliductos han sido ordeñados en los fraccionamientos El Campanario, a 20 minutos del centro de la ciudad, y en el de Vamos Tamaulipas, así como en las colonias Arco Iris y Pedro J. Méndez y los ranchos Santa Lucía, La Polvadera, Guadalupe, Las Minitas, La Retama, San José, Costa Rica y el Paraíso, entre otros.

En Matamoros las ordeñas se centran en los ejidos Control Ramírez y Mojarreñas, principalmente.

De acuerdo con los informes de Pemex, 2013 cerró con un total de 2 mil 612 tomas clandestinas en todo el País, la cifra más alta desde 2000, cuando la paraestatal comenzó a contabilizar los puntos de ordeña.

Hasta marzo de este año, Pemex reportó 696 tomas clandestinas localizadas en el territorio nacional, lo que significa un promedio de siete perforaciones halladas al día en su sistema de ductos.

En distintas ocasiones, los agentes de seguridad de Pemex han revelado que sus equipos y armamento son inferiores a los que porta el crimen organizado, por lo que existe una incapacidad para su combate.

“Hemos insistido en que nos falta equipo, en que el dinero de Pemex para temas de seguridad no son bien aplicados, y que se tiene que recurrir al Ejército, la Marina o la Policía Federal para acudir a los operativos de vigilancia,”, indicó uno de los agentes de la recién creada Subdirección de Salvaguardia Estratégica (SSE)

Desde 2009, Pemex redujo de manera significativa la vigilancia en sus ductos de acuerdo con reportes oficiales difundidos vía Transparencia.

En 2009, la Gerencia de Servicios de Seguridad Física (GSSF) realizó 63 mil 712 servicios de vigilancia en la red de distribución de combustible en el País; para 2010, la cifra disminuyó a 58 mil 830; en 2011 a 42 mil 323 y en 2012 bajó a 43 mil 135 servicios realizados.

Para la lucha contra la ordeña de hidrocarburos, Pemex aspira desde 2012 a un sistema de vigilancia aérea, terrestre y marina que incluye equipos no tripulados y la captura de imágenes de largo alcance para vigilar las instalaciones de producción petrolera del País.

De 2004 a 2012, Pemex ha erogado más de 5 mil millones de pesos en el combate a la ordeña de sus ductos, sin resultados positivos.