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Son un problema de salud pública por lo que se cuida la expedición de guías sanitarias, afirman porcicultores


Por Arianna Monteverde Meléndrez
TRIBUNA
Para evitar que el problema del sacrificio de cerdos de manera clandestina se incremente, la Asociación Ganadera Local de Porcicultores de Cajeme, trabaja coordinadamente con el Rastro Municipal y autoridades para sólo expedir un número exacto de guías desde que los animales salen de las granjas, por lo que siempre se sabe su destino final.
Al respecto, el presidente de dicha Asociación, Ernesto Becerril Parada, dijo que si han tenido conocimiento de que existen los rastros clandestinos, pero no saben de ubicaciones precisas.
Dijo que para evitar que se fomente esta práctica ilegal, las granjas llevan un estricto control y seguimiento de las guías de transportación, desde que salen desde el lugar de origen hasta que llegan al Rastro Municipal, o bien a los tipo de inspección federal.
"Mantenemos un trabajo de coordinación con el Rastro, para cotejar las guías, que no lleguen de más ni de menos, ya que de lo contrario se atenta no sólo contra la sanidad del producto, sino también el que se incrementen más los casos de robos en las granjas", explicó.
Mencionó que los rastros clandestinos son un problema de salud pública, y que se debería de tener aún más vigilancia, ya que no se sabe en qué términos se realizan los sacrificios y se pone en riesgo la salud humana.
"El trabajo es intenso para evitar este problema, y mantenemos contacto con autoridades locales y estatales, para reportar cualquier caso", finalizó.