Por Carlos Marí
AGENCIA REFORMA
EMILIANO ZAPATA.- Kevin, el niño que fue encerrado en una jaula por sus compañeros de la secundaria, no quiere volver a esa escuela, vive permanentemente con miedo y dice sentirse traicionado.
“No le hicieron nada a los que me golpearon”, reprocha en entrevista en su casa, donde un cuarto es dormitorio, sala y comedor.
Hace dos semanas fue difundido un video en redes sociales en el que se aprecia como el adolescente de 16 años es atado de pies y manos con cinta canela, para luego ser confinado en una jaula por sus compañeros de la secundaria Carlos Pellicer.
“Quiero continuar con mis estudios, pero ya no quiero estar ahí (en esa secundaria)”, comentó. “Temo que me vuelvan a golpear”.
-¿Qué es lo que te molesta más de todo esto?, se le cuestionó.
- Que me traicionaron mis compañeros y no le hicieron nada a los que me golpearon-, refirió el adolescente.
Su madre, Faustina Díaz, contó que aun cuando el siquiatra recomendó cambiarlo de escuela, el gobernador Arturo Núñez le insistió en que regrese al mismo plantel y que “aprenda de la experiencia”.
“Lo marcaron para toda su vida. Ahora si quiere salir de la casa, me pide que lo acompañe. Si está durmiendo, me pide que me acueste a su lado. Para nada quiere estar solo. Y aunque quisiera estar con él, soy papá y mamá al mismo tiempo, y no puedo porque tengo que trabajar”, lamenta la maestra de bordado en el DIF Municipal.
El pasado 9 julio, cinco días después de que trascendió el caso, el gobernador Arturo Núñez se reunió en privado con Kevin y su mamá.
Al respecto, Martha Lilia López de Núñez, presidenta del DIF Estatal, contó como el mandatario estatal intentó motivar al adolescente.
“Tienes que seguir en esta escuela, tienes que aprender de esta experiencia. En la vida siempre se nos ponen muchos obstáculos y los tenemos que salvar”, refirió López de Núñez que dijo el gobernador.
Díaz asegura que hasta el momento no han recibido apoyo de las autoridades y tampoco pueden cambiar al niño de escuela porque sólo hay una secundaria oficial.
Pero Kevin sólo piensa en una cosa: “Que se haga justicia, eso es lo que pido”.