Por Jorge Escalante
AGENCIA REFORMA
COATZACOALCOS.- El delegado regional del Instituto Nacional de Migración (INM), José Augusto Boleaga Ocampo, fue acusado por indocumentados y personal de la dependencia de extorsionar a migrantes para permitirles su estancia en la región Sur de Veracruz.
De acuerdo con testimonios, el funcionario cobra cinco mil pesos por persona. Los que más pagan, son los chinos.
Boleaga es también acusado de ofrecer estadías temporales a empleados extranjeros de navieras cuyos buques llegan a Coatzacoalcos y no tienen su documentación en regla para estar en tierra.
Un agente de migración que pidió omitir su nombre indicó que desde 2012 el delegado se ha encargado de realizar trámites a indocumentados chinos para que puedan traer a sus familias a vivir con ellos.
“Aprovecha su cargo para realizar trámites migratorios de familias chinas que llegan a la zona sur. Cobra cinco mil pesos por persona y, cuando estos chinos son sorprendidos en algún lugar por agentes de Migración, se amparan diciendo: somos chinos de Boleaga”, señaló.
Según personal del mismo INM, esta práctica ilegal se realiza con indocumentados en los municipios de Coatzacoalcos, Minatitlán, Agua Dulce, Cosoleacaque, Acayucan y Jáltipan, donde tiene jurisdicción la delegación regional.
Un migrante cubano declaró que Boleaga le exigió a él, y a un grupo de 11 amigos, cinco mil pesos por persona para permitirles estar en la zona sur, pero como no pagaron, los llevaron a la Estación Migratoria de Acayucan.
Personal del INM también informó que el delegado suele recibir regalos de capitanes de buques extranjeros a fin de que no se inspeccione a su personal, ni la carga.
“Sube a los barcos y baja con distintas mercancías. Pareciera que va a surtir su despensa. Lleva quesos importados, vinos, mariscos, galletas, de todo”, detalló otro agente migratorio.
Reforma publicó que agentes del Instituto Nacional de Migración son acusados de tejer una red de corrupción que incluye extorsión a familiares de centroamericanos y venta de marihuana en la estación migratoria de Acayucan.
En estos casos se señala también al comisario de la estación, Horacio Alcocer, y al agente Alberto Bravo.
También se denunció que los médicos Jorge Valencia López y su esposa Anel del Carmen Ramírez, adscritos a la misma estación migratoria, cobran de manera ilegal por brindar atención médica a personas enfermas que esperan su deportación.