Por Natalia Vitela
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- En caso de emergencia, los afiliados al Seguro Popular tardan en ser atendidos el mismo tiempo que si acudieran a una cita programada, es decir más de una hora.
Pese a la calidad de urgencia, en promedio, los pacientes suelen esperar 76 minutos, mientras que un paciente en consulta general tarda en ser recibido 78, reporta el Estudio de Satisfacción de Usuarios del Sistema de Protección Social en Salud 2013.
Además, el informe revela que al 10.88% de los pacientes en urgencias se le hizo algún cobro.
Para Isaac Vázquez Delgado, presidente del Colegio Mexicano de Medicina de Emergencia, en 76 minutos un paciente infartado puede sufrir muerte súbita.
“Un sangrado si se maneja inmediatamente se puede controlar, si pasa tiempo, el paciente puede sufrir estado de choque y tiene mayor riesgo de morir”, advirtió.
El problema, aseguró Vázquez Delgado, quien está adscrito al servicio de urgencias del Hospital General Gabriel Mancera, es que en los hospitales los pacientes tienen que realizar trámites administrativos que originan que su atención se posponga.
“En instituciones como el IMSS el paciente tiene que dar sus datos a un asistente médico, luego lo mandan por la vigencia y ya después que regresa con la vigencia ya pasa a ser atendido. Esto tarda, en promedio, 20 minutos”, indicó.
Sin embargo, puede pasar hasta una hora antes de que reciba atención.
Aseguró que en los servicios de urgencias del País impera la desorganización y la falta de capacitación del personal, así como de supervisión de los protocolos de atención. Eso sin contar que el 95% está atendido por médicos y enfermeras generales, quienes carecen de las mismas destrezas que los especialistas.
Vázquez Delgado indicó que con base en la guía de práctica clínica Triage Hospitalario de Primer Contacto en los Servicios de Urgencias Adultos para el Segundo y Tercer Nivel, los pacientes deben ser recibidos de inmediato por médicos y enfermeras, quienes tienen que identificar, según la gravedad del paciente, si requieren atención inmediata, si pueden esperar más tiempo o pueden irse a su clínica o a su casa.
“Muchos médicos y enfermeras no saben lo que es Triage. No se hace en todos lados porque el paciente tiene que pasar primero por lo administrativo. Teóricamente todos deberían aplicarlo, pero ya en la práctica la verdad es que no se lleva a cabo, un 10% lo está haciendo”.
Mencionó que otra problemática es que una vez que los pacientes ya son atendidos pueden pasar hasta tres o cuatro días en el servicio de urgencias, debido a la falta de equipos para estudios de diagnóstico”.
Por otra parte, Mauricio Hernández, director del Instituto Nacional de Salud Pública, quien participó en el estudio, señaló que parte de este problema se podría deber a la sobresaturación de los servicios ante el incremento de afiliados al Seguro Popular.
Además, reconoció que el hecho de que se cobre a los usuarios por el servicio es una situación preocupa a las autoridades.
“Hay que trabajar con los usuarios para que conozcan sus derechos y lo que cubre su póliza de afiliación y trabajar también con el personal del Seguro Popular para que esto no suceda”, indicó.