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Algunas casas superan el 200 por ciento de interés anualizado

Por Abraham Saucedo

AGENCIA REFORMA

MONTERREY.- Además de que la regulación no les exige garantizar que los bienes que aceptan en prenda pertenecen realmente a quien los lleva a sus establecimientos, las casas de empeño son alternativas caras de fondeo.

Al revisarse información de la CONDUSEF y de las propias entidades financieras, se encontró con que algunas superan el 200% de interés anualizado, a pesar de que conservan el objeto empeñado como garantía de pago.

Tal es el caso de Préstamo Express o First Cash, que cobran, respectivamente, tasas mensuales de 20 y 23%, es decir, del 240 y 276% en términos anuales (estas tasas no se capitalizan), tanto por accesorios electrónicos como por joyería.

Esto dista mucho de lo que se cobra por un préstamo personal en instituciones como bancos o Sofomes, por ejemplo.

De acuerdo con el simulador de créditos personales de la CONDUSEF, la tasa de interés anual más cara, cobrada por un banco o Sofom, considerando un financiamiento de 10 mil pesos, corresponde a Crédito Familiar y es del 84 por ciento.

Para un préstamo de mil pesos -monto similar a lo que se consigue regularmente en casas de empeño-, la institución con mayor tasa de interés es Efectrón, una Sofom no regulada que cobra el 50.4 por ciento.

Juan José Salas Méndez, director de la organización Finanzas Personales México, señaló que las altas tasas que cobran algunas casas de empeño se explican en parte porque sus servicios están dirigidos a personas que necesitan recursos de forma urgente.

“Para la mayoría de la gente, el beneficio es que hay alguien que, a pesar de que sea una desgracia lo que te pasó, está dispuesto a darte una solución para algo que tú no previste”, expuso.

“Si se tuviera un fondo de seguridad o una cesta de ahorro, muchos de estos negocios no prosperarían como franquicias”.

El que la gente acuda a casas de empeño que cobran tasas elevadas, añadió, aun cuando existen a la mano otras que cobran menos, se debe sencillamente a la falta de información.