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Afirma la CANACAR que las nuevas disposiciones implicarán molestias y gastos a permisionarios

Por Alan Miranda
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- La tarea de desalojar los depósitos vehiculares concesionados por el Gobierno Federal, mejor conocidos como corralones, será una tarea que implicará molestias y gastos a permisionarios, criticó la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR).
Refugio Muñoz, director general de ese organismo empresarial, explicó que, para que los autos puedan ser desalojados y vendidos para pagar los adeudos que sus propietarios tienen con los operadores de estos centros, la autoridad tendrá que emitir una declaración de abandono, según las reglas de operación del programa, emitidas por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).
Los permisionarios que quieran conseguirla tendrán que proporcionar información que ni siquiera la propia SCT tiene.
Esto incluye datos como número de serie, marca, modelo, tipo de servicio que presta, las placas, el nombre y el domicilio del propietario, fecha de ingreso y qué autoridad lo remitió.
Algunos de estos vehículos llevan décadas abandonados en los corralones y algunos de estos elementos de identificación ya no son visibles.
El directivo aseguró que esta tarea va más allá de la responsabilidad y las posibilidades de los empresarios, porque los vehículos que entran a los depósitos no siempre son remolcados por sus grúas, sino que en ocasiones, son arrastrados por vehículos oficiales.