NOTIMEX
Washington.- El sistema de cortes de migración de Estados Unidos opera de manera disfuncional y caótica, pese a lo cual los migrantes que comparecen en ellas gozan del debido proceso, aseguraron aquí integrantes de la Asociación Nacional de Jueces de Migración (NAIJ).
Los magistrados denunciaron que además de los insuficientes recursos económicos, los sistemas estadísticos poco fiables, la falta de jueces y de abogados para los migrantes, con frecuencia enfrentan presiones políticas, como en la crisis de menores provenientes de Centroamérica que viajan solos.
"A pesar de estas presiones creo firmemente que mis colegas y yo estamos sirviendo a la comunidad y proveyendo (a quienes comparecen ante estas cortes) el debido proceso", dijo a Notimex la jueza Dana Leigh Mark, presidenta de la NAIJ.
Mark, quien está asignada a una corte en San Francisco, sostuvo que cada persona que comparece ante estas cortes tiene la oportunidad de presentar su caso ante un juez imparcial y la evidencia que posea, además de tener la seguridad de que su caso será asignado al sistema sin prejuicio alguno.
"Y eso es lo que los jueces de migración hacen cada día", indicó la jueza al término de una rueda de prensa para hablar sobre la situación que enfrentan estas cortes, que calificó como ?las cenicientas? del Departamento de Justicia, la agencia del gobierno de la que dependen.
Poco antes, durante su presentación, Mark reveló que la insuficiencia de recursos ha sido la causa del enorme cuello de botella que estas cortes enfrentan, situación que se vio agravada con la crisis de los menores centroamericanos.
Como ejemplo, señaló que los 227 jueces a través del país que forman esta red de cortes, tienen actualmente 375 mil casos pendientes, y aunque en promedio cada uno maneja mil 500, la desigual distribución que se hace provoca que en ocasiones la carga sea mucho mayor.
Comentó que ella tiene actualmente dos mil 400 casos pendientes y que, en promedio, se requieren 15 meses para conducir la primera audiencia y de tres a cuatro años antes de que la corte escuche los méritos de un caso.
"Nosotros estamos en la última consideración cuando ellos piden dinero al Congreso y por eso queremos separarnos del Departamento de Justicia para que estas cortes tengan la atención que merecen", añadió la magistrada.
Mark consideró que, debido a su dependencia del Departamento de Justicia, existen "ineficiencias económicas" en la operación de estas cortes, además de que la situación en ellas es también caótica.
La jueza Denise Noonan Slavin, vicepresidenta de la NAIJ, afirmó que la situación de estas cortes es deplorable.
Mencionó que los jueces enfrentan un difícil trabajo debido a que tienen que asegurarse de que quienes comparecen ante ellos reciban un debido proceso, al tiempó de responder a las prioridades del gobierno.
"Aunque la ley nos considera jueces administrativos, nuestra agencia nos considera abogados representando al gobierno de Estados Unidos. Se nos pide que sirvamos a dos amos al mismo tiempo y los amos tienen prioridades diferentes", apuntó.
Mark dijo que aunque no existe evidencia de que el gobierno presione a los jueces para favorecer el desenlace de algún caso, ello ocurre, como en el caso de la crisis de los menores centroamericanos, ya que el Departamento de Seguridad Interna (DHS) pidió darles prioridad a esos procesos.
"La asociación siente que esta no es la manera más eficiente para hacer frente a la carga de trabajo que tenemos, nos gustaría ver todos los cuellos de botella eliminados en lugar de colocar estos casos por delante", precisó.
Cifras del DHS dieron cuenta de que durante los pasados 10 meses del actual año fiscal han sido detenidos casi 63 mil menores, provenientes en su mayoría de El Salvador, Honduras y Guatemala.
En julio pasado, la NAIJ envío una carta el líder del Senado, el demócrata Harry Reid, en la que expuso la situación que enfrentan estas cortes a partir de esta crisis, insistiendo en la necesidad de que se otorguen más recursos para su óptimo funcionamiento.
"Con la apropiada asignación de recursos para permitir la contratación de suficientes jueces de migración y equipo de apoyo para asistirlos, estaríamos en capacidad de programar audiencias en los tiempos apropiados", destacó la misiva dirigida también al líder de la minoría republicana Mitch McConnell.