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Los milicianos aprovecharon la débil seguridad prevaleciente en 2011 y 2012 durante la revuelta contra el entonces presidente Ali Abdulá Salé y se apoderaron de territorio en el sur. El gobierno ha recapturado desde entonces áreas otrora en poder de al-Qaida.

THE ASSOCIATED PRESS
ADEN, Yemen.- Un atacante suicida hizo estallar el jueves un vehículo cargado de explosivos en el Ministerio de Defensa de Yemen, con un saldo de 18 soldados muertos y al menos 40 heridos, dijeron autoridades militares y de hospitales.
El ataque puso de relieve la persistente amenaza a la estabilidad y seguridad de esta nación árabe pobre.
Según funcionarios, 12 agresores también perecieron en combates entre las fuerzas oficiales y un vehículo lleno de extremistas que llegó al lugar en la mañana pocos minutos después de la explosión, en un aparente intento por tomar el complejo de Defensa en Saná, la capital.
Los atacantes, vestidos con uniformes del ejército yemení, estaban armados con fusiles de asalto, granadas de mano y granadas autopropulsadas, según las autoridades.
Hasta el momento nadie se ha atribuido la responsabilidad del atentado, que tiene todas las señales de al-Qaida, cuya unidad en Yemen se considera entre las más activas en el mundo.
El Ministerio de Defensa afirmó en un breve comunicado que ``la mayoría'' de los agresores fueron aniquilados, aunque no precisó cuántos eran ni facilitó mayores detalles.
El ministro de Defensa de Yemen se encontraba el jueves en Washington para conversaciones con autoridades estadounidenses.
El presidente Abed Rabbo Mansur Hadi llegó después al lugar del ataque y se entrevistó con los comandantes militares en el interior del complejo. También ordenó que se investigue el incidente, dijeron autoridades militares.
Según las autoridades, la explosión causó daños en un hospital en el interior del complejo, provocó un incendio y destrozó ventanas y puertas de casas y oficinas cercanas al complejo. Debido al estallido y el posterior enfrentamiento quedó destruido un vehículo blindado del ejército y tres vehículos civiles quedaron calcinados en el exterior del complejo, según testigos.
Las autoridades solicitaron el anonimato porque no estaban autorizadas a hacer declaraciones a la prensa.
Un video que tomó The Associated Press poco después del ataque mostraba las secuelas caóticas: un vehículo en llamas mientras soldados y ambulancias llegaban al ministerio. Los disparos resonaban en las calles en medio del ulular de las sirenas.
Helicópteros militares sobrevolaron el complejo después de la explosión y la televisión estatal difundió llamados a favor de que la ciudadanía hiciera donaciones de sangre.
Los extremistas de al-Qaida concentran sus acciones en las regiones sur y este de Yemen, aunque ocasionalmente atacan en la capital.
Los milicianos aprovecharon la débil seguridad prevaleciente en 2011 y 2012 durante la revuelta contra el entonces presidente Ali Abdulá Salé y se apoderaron de territorio en el sur. El gobierno ha recapturado desde entonces áreas otrora en poder de al-Qaida.