Por José Escobar Zavala
Cronista de la Ciudad


Sin duda alguna uno de los funcionarios técnicos de mayor experiencia y capacidad, con que cuenta el alcalde Rogelio Díaz Brown, es el ingeniero Luis Humberto Meza López, secretario de Desarrollo Urbano y Obras Públicas, quien ocupó dicho cargo durante la administración municipal de Faustino Félix Escalante (1991-1994), y también durante el siguiente trienio encabezado por Raúl Ayala Candelas. De modo que por experiencia no queda.
Pese a los problemas de orden económico de la actual administración, Díaz Brown ha informado que en este 2004 se aplicará una inversión de 400 millones de pesos en pavimentación. Se trata, aclaró, de recursos provenientes del Gobierno Federal. Sobre esto el ingeniero Meza ha dicho que tan sólo de aquí a diciembre se invertirán en concreto hidráulico más de 300 millones de pesos. Los beneficios llegarán a un buen número de colonias populares como "Prados del Tepeyac", "Machi López", "Russo Vogel", "Cajeme", "Libertad", y muchas más. También el apoyo llegará a las comisarías y delegaciones.
En la historia de nuestra comunidad fue a principios de la década de los cuarenta, cuando se pavimentaron unas cuantas calles de la zona Centro. La empresa que llevó a cabo estos trabajos fue "Urbanización S.A.", que realizó un pésimo trabajo. Posteriormente la Compañía UTA, de gran prestigio, realizó un buen trabajo de pavimentación, durante la gestión del alcalde René Gándara Romo. Para esas fechas, el anterior Gobierno Municipal a cargo de Rodolfo Elías Calles y Faustino Félix Serna, habían transformado favorablemente la imagen citadina.
A propósito de la programación de nuevas obras, se habla ya de la necesidad de un nuevo rastro. Vale señalar que durante la gestión del segundo presidente municipal de Cajeme, Ignacio Mondaca (1928-1929), comenzó a funcionar el primer rastro y también, por añadidura, el primer mercado.
Por si fuera poco lo anterior, hay que abonarle al alcalde Mondaca, la colocación en los cruceros de los primeros arbotantes. Esta primer partida de arbotantes fueron de mejor calidad que las subsiguientes partidas. Eran de fierro vaciado provenientes de la fundición de Guaymas.
Y un día como hoy, pero del año 1811, el caudillo insurgente José María González Hermosillo sufrió una contundente derrota en el poblado de San Ignacio Piaxtla de la provincia de Sinaloa, a manos de la tropa comandada por el brigadier Alejo García Conde. En memoria de González Hermosillo se le puso su nombre a la antigua Villa del Pitic, por acuerdo del Congreso del Estado de Occidente, en 1828.