Empresarios y personas físicas que tengan ciudadanía estadounidense y que radiquen en México, podrían ser requeridos para pagar impuestos al Gobierno de Estados Unidos a partir de este año.

Por Abraham Saucedo

AGENCIA REFORMA

MONTERREY.- Empresarios y personas físicas que tengan ciudadanía estadounidense -por la vía que sea- y que radiquen en México, aun si tienen también nacionalidad mexicana u otra distinta, podrían ser requeridos para pagar impuestos al Gobierno de Estados Unidos a partir de este año.

La razón es que con la nueva etapa de la ley conocida como FATCA (siglas en inglés de Ley de Cumplimiento Fiscal de Cuentas Extranjeras), las instituciones financieras en territorio mexicano estarán obligadas a informar sobre sus cuentas de ciudadanos estadounidenses al SAT, para que éste entere en automático a su homólogo de Estados Unidos, el IRS.

La ciudadanía estadounidense se obtiene al nacer en ese País y obliga en automático a ser contribuyente del IRS, explicó Raúl Villarreal, especialista en impuestos del despacho Procopio, con sede en San Diego.

También se obtiene vía naturalización, al casarse con un estadounidense y en caso de ser hijo de padres nacidos en EU que vivieron por 5 años allá, aunque se haya nacido en México, agregó.

Además de tributar al SAT, los ciudadanos con ingresos superiores a 5.3 millones de pesos al año estarían obligados a pagar también al IRS por la diferencia que hay en tasas máximas de ISR de ambos países.

“Por ejemplo, un empresario ubicado en Monterrey que nació en McAllen y que tiene ingresos anuales por salarios de 5 millones de pesos se ubica, con la nueva reforma mexicana, en la tasa marginal del ISR mexicano del 35 por ciento.

“Pero del lado americano, sin embargo, probablemente se ubicaría en la tasa marginal del 39.6% sobre ingresos y ahí hay un diferencial de 4.6 puntos que deberá cubrir”, detalló Villarreal.