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AGENCIA REFORMA
EL CAIRO.- Al menos 29 personas han muerto durante el tercer aniversario de la Primavera Árabe en Egipto, según el portavoz del Ministerio de Salud.
Cientos se manifestaban contra el Gobierno egipcio mientras miles marchaban a favor de las autoridades respaldadas por las Fuerzas Armadas, lo que refleja las volátiles fisuras políticas del País tres años después de la caída del Presidente autócrata Hosni Mubarak.
Mientras la policía intentaba calmar la agitación en las calles de El Cairo, un coche bomba estalló cerca de una estación policial en la ciudad egipcia de Suez, dijeron fuentes de seguridad.
La explosión, que fue seguida por un feroz tiroteo, sugirió que las autoridades podrían estar enfrascadas en una batalla a largo plazo con los insurgentes islamistas que están ganando impulso.
Asimismo, a primera hora, una bomba explotó cerca de una Academia de Policía en El Cairo. Nadie resultó herido, dijo el Ministerio del Interior.
El viernes, atentados en El Cairo dejaron seis muertos, y un grupo yihadista ligado a Al-Qaeda que milita en el Sinaí reivindicó los ataques y amenazó con que atacarían más instalaciones de las fuerzas de seguridad.
“En este contexto, renovamos nuestro llamamiento a los egipcios: manténganse alejados de las instalaciones de la policía y de las fuerzas de seguridad porque hacemos muchos esfuerzos para tratar de evitar de herir a los musulmanes”, concluyó el comunicado de Ansar Beit al Maqdis (Seguidores de la casa de Jerusalén, en árabe).
Pero la creciente violencia no ha mermado la popularidad del general de las Fuerzas Armadas, Abdel Fatah Al-Sisi, cuyo derrocamiento del islamista Mohamed Morsi, el primer Presidente democráticamente electo de Egipto, hundió al País en el caos.
En lugar de conmemorar la expulsión de Mubarak, decenas de miles de egipcios se reunieron en la Plaza Tahrir para expresar su respaldo a Sisi en un evento multitudinario organizado por el Estado.
Las fuerzas de seguridad lanzaron gases lacrimógenos y dispararon al aire para tratar de evitar que opositores al Gobierno alcanzaran Tahrir, el simbólico centro del levantamiento de 2011.
Pero el fin de la violencia callejera no parecía estar a la vista mientras se escuchaba el sonido de las canastas de gases lacrimógenos en el Centro de El Cairo.
La mayoría de los manifestantes murieron en distintas partes de la capital, donde se desplegaron vehículos blindados de transporte de tropas para tratar de mantener el orden, y cualquiera que quisiera entrar en Tahrir tenía que atravesar un detector de metales.
En la población de Minya, en el Sur del País, dos personas murieron en enfrentamientos entre partidarios de Morsi y fuerzas de seguridad, dijo el brigadier general Hisham Nasr, director de investigaciones criminales del Departamento Regional de Policía.
Una mujer murió en Alejandría, durante enfrentamientos entre partidarios de Morsi y fuerzas de seguridad.