Los investigadores esperan hacer nuevos descubrimientos con un segundo esqueleto hallado en el lugar, agregó el investigador.

THE ASSOCIATED PRESS
BERLIN.-Un cazador-recolector que vivió en Europa hace unos 7.000 años probablemente tenía ojos azules y piel oscura, una combinación que prácticamente desapareció del continente en los milenios posteriores, según un grupo internacional de científicos.
El descubrimiento, anunciado en la revista Nature esta semana, se debe a científicos de Estados Unidos, Europa y Australia que analizaron ADN antiguo extraído de un diente de un varón cuyos restos se hallaron en una cueva en el norte de España.
``Tenemos el estereotipo de que los ojos azules solo se encuentran en las personas de piel clara, pero no es necesariamente así'', dijo el director de la investigación Carlés Lalueza Fox en una entrevista el martes con The Associated Press.
Lalueza Fox, que trabaja en el Instituto de Biología Evolutiva en Barcelona, dijo que la piel del espécimen debió haber sido más oscura que la de los europeos más modernos, mientras que sus ojos podrían haberse parecido al de los escandinavos, sus vinculaciones genéticas más cercanas en la actualidad. La combinación de ojos azules y piel oscura, que a veces se ve en personas de ascendencia mixta europea y africana, puede haber sido común en algún momento entre los antiguos cazadores-recolectores europeos, afirmó.
Los investigadores también hallaron que algunos de sus genes indicaban que le costaba digerir la leche y el almidón, una capacidad que solo se propagó entre los europeos con la llegada de los agricultores neolíticos del Oriente Medio. Se cree que la llegada de este grupo introdujo varias enfermedades vinculadas con la proximidad a los animales, como también los genes que les ayudaron a resistirlas.
Pero el cazador-recolector cuyos restos fueron hallados en las cuevas de La Brana, cerca de la ciudad española de León, ya tenía algunos genes que podrían haberle ayudado a resistir enfermedades como sarampión, gripe y viruela. Esto resultó una sorpresa para los investigadores, al indicar que la transición genética ya estaba en curso hace 7.000 años, dijo Lalueza Fox.
La carencia de dichos genes entre las poblaciones precolombinas en las Américas fue uno de los motivos de que fueran tan vulnerables a esas enfermedades cuando llegaron los europeos.
Los investigadores esperan hacer nuevos descubrimientos con un segundo esqueleto hallado en el lugar, agregó el investigador.
Beth Shapiro, profesora asociada de ecología y biología evolutiva en la Universidad de California en Santa Cruz, dijo que el estudio demostró el modo en que el ADN antiguo podría usarse para aprender más sobre la apariencia y características de las poblaciones antiguas.
``Anticipo que esto será solo el comienzo y me entusiasma ver este tipo de análisis'', comentó Shapiro, que no participó en la investigación. ``Espero ver qué más podemos aprender una vez que tengamos muestras de paleogenomas (ADN antiguo)''.