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Susana Chacón

Enrique Peña Nieto jugó sus cartas. Harper y Obama estuvieron aquí. La Cumbre valió por el hecho de que los tres hablaron y se vieron. México tuvo dos bilaterales y una trilateral la misma semana.
Ucrania efectivamente no era el tema de la Cumbre Trilateral. Sin embargo, el segundo de los grandes ejes de la declaración final de los líderes de América del Norte es el de los temas globales. La región aceptó como preocupación de los tres países miembros lo que sucede en el mundo. Para avanzar trilateralmente y tener una presencia dinámica en temas globales, es importante tener una postura común sobre conflictos mundiales. Es en este tenor que se debe entender la actitud de Obama sobre Ucrania como una amenaza para Norteamérica.
¿Por qué es importante para EU? ¿Es un tema de hegemonía? Es una prioridad de la política exterior de Obama. Ucrania es el último gran aliado de Rusia pero desde noviembre pasado buscó concretar un acuerdo comercial con la Unión Europea con apoyo estadounidense. Hoy no se ha firmado.
Como respuesta, Rusia otorgó un monto de 15 mil millones de dólares a Ucrania con el fin de que se reduzca su interés en Europa. Pareciera que de nuevo se presenta un conflicto entre Oriente y Occidente. Obama aprovechó el foro de la Cumbre de Toluca para mandar un mensaje directamente a Rusia. No está dispuesto a perder liderazgo en Eurasia y lo que allá sucede afecta a Norteamérica.
Ucrania es fundamental para el abasto de gas y energéticos en Europa. Rusia es el principal proveedor de gas en la UE y todo llega por ductos que están debajo de Ucrania, quien a su vez, es estratégico para Occidente. Cuando en el pasado, el gas de Ucrania fue cortado por Rusia debido a la tensión política entre Kiev y Moscú, el acto fue visto como una amenaza directa a las naciones consumidoras de gas en Europa. La empresa rusa Gazprom se vio afectada. Los líderes de la UE tenían la esperanza de que las posibles reservas de Shale gas en su continente ayudarían a aliviar la dependencia del gas ruso.
Las industrias europeas voluntariamente participarían en la exploración y extracción de recursos, sin embargo, hasta ahora esto ha comenzado sólo en Polonia y Ucrania dado que las reservas de los otros países no son tan fuertes como se esperaba.
El conflicto en Ucrania es además, una guerra por el mercado del gas. Se sabe desde 2011 que tiene importantes reservas de Shale gas. A esto se suma el que como resultado de la revolución energética, EU puede desbancar a Rusia en 2015 con su nuevo liderazgo mundial del mercado de gas. Esto refleja la importancia estratégica de Ucrania para EU. Desde el primer periodo de Obama, Hillary Clinton mencionó que energía es riqueza y poder, lo que significa que puede ser tanto fuente de conflicto como de cooperación. Dijo que EU se esforzaría en proporcionar un liderazgo internacional para asegurar el acceso de todos los países a energéticos. Y, en cualquier parte del mundo cuando un País depende demasiado de otro para obtener energía, pone en peligro su independencia política y económica. Hoy, no sólo están en riesgo 27 países de la UE sino Ucrania. El tema energético es uno de los grandes retos que afecta la alianza trasatlántica entre EU y Europa. Con los conflictos en Kiev, Grazprom se ve una vez más afectada. Sus acciones ya comenzaron a bajar y en Rusia se cree que Obama busca cambiar la estructura del mercado y desplazar a su empresa.
Ucrania es un conflicto internacional. Al mismo tiempo que altos diplomáticos buscan la paz, el primer ministro Cameron habló con Putin y por otra parte Obama con Ángela Merkel, posible aliada occidental de los ucranianos. El mismo Biden habló con el Presidente de Ucrania, Yanukovich, quien a su vez lo había hecho con Putin y Ban Ki Moon. El problema se profundizó cuando el Presidente ucraniano no firmó el acuerdo con la UE y por el contrario se acercó a Rusia. Esto, afecta a EU y a Norteamérica.
En cuanto a Canadá, el regalo personal del Presidente Peña Nieto a Harper fue una guitarra roja. Gran señal: no sólo conoce su gusto por el rock sino que le regaló una guitarra de Carlos Santana a quien tanto aprecia. En la comida de Palacio Nacional en honor de Harper, cuidó el detalle. La orquesta de CONACULTA no sólo interpretó a Santana, sino a Led Zeppeling y a los Beatles, sus favoritos. También se escuchó al TRI, Café Tacuba y hasta Bajo las Olas. Enhorabuena Presidente por buscar el acercamiento personal.
En la trilateral, Obama y Harper comieron y se fueron. Las prioridades se dibujaron. Empieza ahora el trabajo.