EL UNIVERSAL
CD. DE MÉXICO.- La implementación del “mariguanómetro” en la Ciudad de México tendría un costo de entre 3 y 5 millones de pesos; el precio de cada uno de los aparatos es de casi 120 mil pesos, mientras cada una de las pruebas asciende a 50 dólares.
El diputado Eduardo Santillán (PRD) dijo que el objetivo de implementar este sistema de medición de consumo de sustancias, es dar cumplimiento a lo que ya establece el Reglamento de Tránsito Metropolitano y que ante la falta de un instrumento de medición se convierte “en letra muerta”.
De acuerdo con el artículo 32 del documento, si se comprueba -bajo las pruebas realizadas por el médico legista- que el conductor se encuentra en estado de ebriedad o bajo el influjo de narcóticos, será sancionado con arresto inconmutable de 20 a 36 horas.
El legislador destacó que en la ciudad, uno de cada cuatro accidentes automovilísticos tiene detrás a un consumidor de drogas ilícitas, principalmente de mariguana, cocaína y anfetaminas.
Por lo que el objetivo principal del “mariguanómetro”, es evitar que las personas conduzcan bajo el influjo de alguna droga.
“No se trata de criminalizar el consumo, ni de tener en todas las esquinas puntos de revisión. La personas que consuman estas sustancias deben tener en claro que no pueden conducir y eso es lo sancionable. No se trata de hacer una cacería de consumidores”, dijo.
La prueba
Acompañado por representantes de la empresa Universal Suppliers -también proveedora de los aparatos del alcoholímetro- el legislador aseguró que los resultados de la prueba tienen un porcentaje de efectividad de 95% y pueden detectar mariguana, cocaína, anfetaminas, opio y sus derivados.
Explicó que la prueba, la cual se haría en los mismos puntos de revisión del alcoholímetro, consiste en depositar una muestra de saliva, ésta se coloca en el aparato de medición y luego de tres minutos se obtendrán los resultados.
Santillán Pérez precisó que quienes no pasen la prueba, al igual que quienes reprueban el alcoholímetro, serán remitidos al Centro de Sanciones Administrativas y de Integración Social, mejor conocido como “Torito”.
Detalló que el consumo de mariguana se puede detectar hasta en las ocho horas posteriores; en el caso de la cocaína, la sustancia permanece en el organismo 24 horas después del consumo; con el opio asciende a 36 horas.
El diputado dijo que mientras se define la regulación o no del consumo de la mariguana, la implementación del “mariguanómetro” contribuirá a fortalecer el debate.
Agregó que este tipo de sistemas operan en países como Alemania, España, Estados Unidos, Argentina, Chile, Colombia y Brasil.