Aseguran sindicalizados que no es un capricho sino lo que les corresponde por ley

Por Gabriel Benítez Carrera

TRIBUNA

HERMOSILLO.- Las acciones de lucha por parte del Sindicato de Trabajadores y Empleados de la Universidad de Sonora (STEUS), seguirán adelante hasta lograr que las autoridades comprendan que sus demandas laborales, no se tratan de un capricho de parte de ellos, sino de obtener lo que por ley les corresponde.

Así lo consideró el dirigente del STEUS, José Modesto Torres Valerio, quien dijo que a un día de cumplirse la paralización de labores, la base trabajadora está preparada y lista para enfrentar este movimiento.

Manifestó que es lamentable que el propio rector de la institución, Heriberto Grijalva Monteverde invite a la sociedad a unirse a esta situación, cuando en el fondo todos saben que se trata de un movimiento interno entre las autoridades y el sindicato.

En entrevista a un día de haberse colocado las banderas rojinegras, sostuvo que la moral de los trabajadores es muy alta, lo cual hace que el movimiento tenga la suficiente fuerza para aguantar el tiempo que sea necesario, por lo que ya se tienen las comisiones de guardia, alimentación y todo lo necesario para enfrentarla.

“Los trabajadores con más antigüedad con 25 años de servicio, son los que están más puestos que nunca en las guardias, donde están en las puertas de la institución y con el sentido de defensa del contracto colectivo de trabajo a todo lo que da”, expresó.

Sostuvo que ayer en la mañana hubo la primera reunión de trabajo del Consejo General de Huelga, a fin de estar al pendiente de cualquier situación que se presente en los próximos días, y las rondas a realizar en los diferentes puntos de acción.

Torres Valerio agregó que el gremio está preparado para enfrentar esta lucha, pero al mismo tiempo para sentarse a negociar con las autoridades universitarias y del Estado de ser necesario, a fin de que se pueda llegar a un acuerdo lo más pronto posible.

Abundó que no se trata de un capricho de parte de ellos, ya que es claro que la institución está violentando más de la mitad de las cláusulas del contrato colectivo de trabajo, por lo que ahora es necesario volver a sentarse para empezar con las negociaciones que quedaron pendientes.

Reiteró que entre las principales cláusulas violadas está la 29, que generó el conflicto y que va relacionada con la integración de las horas extras, donde las autoridades las quieren eliminar cuando en realidad se trata de un tiempo complementario continuo por más de 20 años laboradas y que lo único que buscan es que sean integradas al proceso de jubilación.