Por Diego Martínez

AGENCIA REFORMA

SAN ANTONIO.- Un fin de semana sufrido, cardiaco, con drama, pero que le deja recompensas.

A pesar de haber perdido el viernes en la báscula el cetro Pluma de la OMB, el sonorense Orlando ‘Siri’ Salido está agradecido por lo que le sucedió en las últimas horas.

Derrotó el sábado al ucraniano Vasyl Lomachenko por decisión unánime en un combate que tuvo tintes de drama desde antes del pesaje y hasta el último asalto.

El propio boxeador de 33 años confirmó que, horas antes de la ceremonia del pesaje, estuvo en muy malas condiciones físicas.

Su corazón llegó a tener sólo 45 pulsaciones por minuto, lo que hizo que el equipo y el propio boxeador dejaran por la paz la lucha por dar el peso. Por eso, Salido dejó el cetro; su cuerpo ya no le respondía y ante esto subió con 2.25 libras arriba del límite.

“Fue un fin de semana difícil, pero al final después de perder la corona todo tuvo una recompensa, la victoria. Para dar el peso batallamos mucho, pero al ver que no estábamos poniendo mal mejor dejamos todo, no valía la pena. Después de todo salimos con todo y ganamos”, expresó.

Pero el dramatismo fue parte de Orlando este fin, pues Lomachenko lo puso en malas condiciones el sábado en el Alamodome en los últimos tres minutos.

“Me pegó en el hígado y me puso mal, pero logramos terminar, y los jueces vieron lo que hice en todo el combate”, añadió.

Ahora, el futuro le sonríe a Salido, pues para junio o julio el promotor Bob Arum le adelantó que habrá revancha con Mikey García, pero ahora por el cetro Superpluma de la OMB.