Emily Corona
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- A más de cinco años de la crisis financiera de 2008, en México los indicadores de bienestar no mejoran.
El informe Panorama de la Sociedad 2014 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) revela que México tiene el ingreso nacional más bajo de los países miembros.
Además, ocupa el segundo lugar en desigualdad de ingresos, sólo por encima de Chile.
“El ingreso promedio del 10% de los más ricos es 29 veces el correspondiente al 10% de los más pobres de la población, en comparación con el promedio de la OCDE, de 9.5”, señala el informe.
La capacidad adquisitiva anual de una familia mexicana, indica, es la segunda más afectada por la crisis económica de 2008, sólo después de Islandia.
“Mientras que antes de la crisis el ingreso anual promedio era de 59 mil 800 pesos, para 2010 fue de 56 mil 200 pesos”, refiere.
En el documento se hace una evaluación a más de cinco años de la crisis financiera de 2008, y se advierte que recortes al gasto social aumentan las dificultades de los grupos más vulnerables.
“Debe ser un elemento decisivo de cualquier estrategia de recuperación económica y social mantener y fortalecer el apoyo para los grupos más vulnerables, como los niños, los viejos o los jóvenes sin trabajo ni estudios”, destaca.
Sin embargo, México tiene uno de los gastos públicos en protección social más bajos de los países miembros de la OCDE.
Invierte 7.4% del PIB, cuando el promedio de la organización llega a casi 22 puntos porcentuales.
“Ningún otro País de la OCDE tiene una percepción mayor en cuanto a que no pueden comprar suficiente comida. Además, el nivel de pobreza relativa es el segundo más elevado en el área de la OCDE: 1 de cada 5 mexicanos es pobre, en comparación con alrededor de 1 de 10 que corresponde al promedio de la OCDE”, alerta el reporte.
Aunque la tasa de desempleo en México aumentó de 3.8% antes de la crisis, a 5.2 por ciento en 2013, ésta sigue por debajo del promedio de los países miembros, de 9.1.
Respecto a los ninis (jóvenes que ni estudian, ni trabajan), el 21.1% de la juventud inactiva deja a México en cuarto lugar, sólo detrás de Grecia, Turquía e Italia.
“El colapso de las oportunidades de empleo de la gente joven es preocupante, especialmente porque conduce a una ‘estigmatización’”, alerta el reporte.
“El sector informal concentra más del 60% del empleo en México, lo cual deja a una parte importante de la población sin protección social. México es uno de los pocos países de la OCDE que no cuenta con un seguro que ampare a los desempleados”.