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DALLAS.- Vicente Zambada Niebla, ‘El Vicentillo’, hijo del presunto líder del cártel de Sinaloa, Ismael ‘El Mayo’ Zambada, colabora con las autoridades estadunidenses tras declararse culpable de participar en una vasta conspiración de tráfico de narcóticos, informaron ayer fuentes judiciales.
La Corte Federal para el Distrito Norte de Illinois hizo público este jueves el acuerdo escrito firmado el 3 de abril de 2013 entre Zambada Niebla y los fiscales federales.
En el acuerdo, ‘El Vicentillo’ se declara culpable de un cargo de conspiración para distribuir substancias controladas, a cambio de una posible petición de reducción de sentencia.
El acuerdo evita que Zambada Niebla enfrente un juicio en una Corte Federal y se da luego de varios años de negociaciones y maniobras legales entre los fiscales federales y los abogados defensores.
El caso de ‘El Vicentillo’ fue separado de los otros que aparecen como coacusados, incluyendo su padre, Ismael ‘El Mayo’ Zambada García, y Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán Loera, ambos presuntos líderes del cártel de Sinaloa.
Zambada García se encuentra en calidad de fugitivo y Guzmán Loera se encuentra bajo custodia en México tras ser detenido en febrero pasado.
Bajo el acuerdo de culpabilidad dado a conocer este jueves, Zambada Niebla enfrentaría una pena máxima de cadena perpetua y una sentencia mínima obligatoria de 10 años, además de una multa de hasta cuatro millones de dólares.
El documento precisó que ‘si el gobierno determina en el momento de la sentencia que Zambada Niebla ha seguido prestando una cooperación plena y veraz, como lo exige el acuerdo de culpabilidad’, las autoridades podrían pedir al juez una sentencia menor a la anticipada por las directrices federales.
Zambada Niebla se comprometió en el acuerdo de culpabilidad, a no impugnar una sentencia bajo la cual se le decomisa un millón 370 mil dólares.
‘El Vicentillo’ fue detenido en México el 19 de marzo de 2009 y fue extraditado a Estados Unidos 11 meses después, el 18 de febrero de 2010. Desde entonces permanece en una cárcel federal en Chicago.
Antes de su detención en México, la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) había formulado desde 2003 al menos dos acusaciones en su contra por narcotráfico y lavado de dinero ante cortes federales en Chicago y el Distrito de Columbia.