Banner

Por Eduardo B. Almada


¿QUÉ PASÓ? --SIN ENGAÑOS-- NOSTALGIA
Phoenix, Arizona. Con el correr de los años, de seguro muchos preguntarán:
¿que pasó con Oliver Pérez? Conste, está en su 12da. temporada de ligamayorista. Cumplirá 33 años el 15 de agosto y habiendo hecho la transición de abridor a relevo, siendo zurdo especialista, romper la marca de más temporadas entre nativos mexicanos, ¿será posible? ¡Hasta probable!
El récord de todos los tiempos es 17 calendarios establecido por Aurelio Rodríguez (1967 a 1983), empatado por Fernando Valenzuela (1980-1997) y Juan G. Castro (1995-2011). Note que "El Toro" da la impresión de haber jugado en 18; pero en realidad fue 1992 el año que no estuvo en algún roster de las Ligas Mayores. Oliver debutó el 16 de junio de 2002 y con su trayectoria iguala a Armando Reynoso e Ismael Valdés ocupando del 10mo. al 12do. lugar de la historia; Alejandro Treviño está en el 9no. sitio con 13.
Ahora bien, sobre la incógnita del culiacanense, la pregunta aparecerá al ver que en 2004 -3er. año- al imponer marcas personales con 12 triunfos (ganó 15 en 2007), efectividad (2.98), innings (196), ponches (239), promedio de 11 Ks por cada 9 entradas con lo que encabezó las Ligas Mayores (Johan Santana promedió 10.46, 2do. lugar), nunca volvió a brillar como entonces.
En 9 partidos chocolateó a 10 o más, siendo 14 el máximo registro. Pues tal vez ni él, a ciencia cierta sepa contestar; pero no hay duda que las expectativas llegaron a ser formidables, de propios y extraños, provocando muchas más presión que lo normal.
Los clichés beisboleros son innumerables. Por algo existen y nunca sabe uno lo que podría ver en un juego; pero todavía más sorprendente llega a ser, lo que "pasa de noche". ¿Cuántas veces ha escuchado: "lo engañó"?
Clásico de la crónica cuando un bateador no hace contacto en un swing o falla. Sería interesante cuantas veces se dijo el 6 de abril, al enfrentar Yovani Gallardo a los Medias Rojas en Boston; pero más probable es que sea la única ocasión de la historia, al menos entre los 70 oriundos de México que han sido pitchers en la Gran Carpa, con más de 6 entradas en un partido, donde ningún bateador falló en hacer contacto. ¡Así es! Aunque no lo crea, entre 109 pitcheadas que hizo Yovani Gallardo para ligar su 2da. victoria invicto, sin ceder hasta entonces carrera alguna, ningún ofensivo que inició un swing, llegó a fallar en hacer contacto con la bola. Tiró 65 strikes que incluyen fouls. Mejor demostración que el otrora ponchador michoacano, con 4 años sucesivos donde recetó 200 o más Ks para establecer otro récord entre nativos, domina en la actualidad a base de contacto o sea forzando al ofensivo que le tire a sus pitcheos. Sólo se logra con gran comando, que está por arriba del buen control. ¿Cómo le iría anoche contra los Piratas? Por cierto, en más de 40 años cubriendo béisbol, jamás habíamos sabido de un juego así. Y para esto, no dio base por bolas en 6.2 IPs.
En la biografía de Willie Mays, confiesa que muchas veces corriendo de 1ra. a 3ra. en un imparable, baja la velocidad con la intención de que el jardinero hiciera el tiro tratando de eliminarlo. Sólo una vez lo fusilaron y jamás se lo olvidó. Obviamente, aparte de que podía forzar un error, le daba oportunidad al bateador de extender su sencillo a doble. El 13 de abril de 1968, abrió la 7ma. con imparable al izquierdo, lo que era el 1ro. del partido para los Gigantes ante el derecho, Al McBean que ganaba 2-0 en San Francisco. Enseguida, Willie McCovey dio una rola de botes alto que eludió el brazo extendido del 1ra. base, Don Clendenon, siguiendo el sencillo al jardín derecho. Parecía que se le acababa el gas al abridor de los Piratas.
Fue el momento de la jugada del día. Mays dio vuelta por la intermedia y bajó el paso para lograr su truco. No obstante, sea que confió exageradamente en su rapidez o subestimó el brazo del patrullero, en una jugada de unísono llegó la bola al antesalista. El ampayer Chris Pelekoudas marcó en out, con gran énfasis probablemente emocionado con la jugada, pues sería supuestamente la única vez que lo eliminarían de tal forma. Los locales timbraron en la tanda con otro sencillo del receptor, Jim Hiatt, anotando McCovey; pero perderían 2-1.
Bean lanzó la ruta completa, en 3 hits, para su 1ra. victoria del año, perdiendo Gaylord Perry (0-1) y 30 años después, Mays no lo olvidaba, declarando una vez más: "Fue una jugada de bang-bang (muy apretada).
Debería haber recordado el tremendo brazo de Roberto Clemente". La puso de aire y como strike para que Maury Wills lo "quemara"... MUCHAS GRACIAS
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
@toquesdebola