Por Silvia Otero
EL UNIVERSAL
CD. DE MÉXICO.- Los cárteles mexicanos se pertrecharon con minas antipersona que Estados Unidos vendió a El Salvador en los años 80 para combatir a la guerrilla, armas del tamaño de un ladrillo, pero cuyo radio letal alcanza los 250 metros, de acuerdo con un reporte de la Procuraduría General de la República (PGR).
En el documento, que data de los últimos meses de la Administración de Felipe Calderón --cuya copia tiene El Universal--, se da cuenta de que fueron decomisadas 18 de estas minas que formaban parte de un lote de 5 mil que vendieron los estadounidenses.
Las minas antipersona Cleymore contienen alrededor de 680 gramos del poderoso explosivo C-4, pueden ser activadas por control remoto y explotan lanzando una metralla de balines metálicos para causar el mayor daño posible al enemigo. El artefacto fue inicialmente usado por las tropas estadounidenses durante la guerra de Vietnam.