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Revela encuesta que el 83.6 por ciento de menores tiene al menos una carencia

Por Luis Fernando Lozano

AGENCIA REFORMA

CD. DE MÉXICO.- En México, más de la mitad de los menores de 17 años son pobres.

Un estudio del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), basado en datos de 2012, refiere que el 53.8 por ciento, es decir, 21.1 millones de infantes, vive en condiciones de pobreza; de ellos, 4.7 millones en situación extrema.

El informe Pobreza y Derechos Sociales de Niñas, Niños y Adolescentes en México, que fue presentado ayer, indica que casi el 83.6 por ciento de los menores tiene al menos una carencia, mientras que sólo el 16.4 por ciento de los infantes y adolescentes no padece de carencias de ingresos ni acceso a derechos.

Las entidades donde se presentan tasas más elevadas de pobreza en los menores son Chiapas, con 81.7 por ciento, Guerrero con 77.1 por ciento y Puebla con 72.5 por ciento.

“Entre la región norte y sur-sureste existe una diferencia de más de 28 puntos porcentuales en la proporción de la población infantil y adolescente en situación de pobreza”, expone el documento.

La principal carencia que se advierte en este sector de la población es el acceso a la seguridad social, que al 2012 padecía el 65.6 por ciento de las personas de 0 a 17 años en todo el País.

“Los retos en niños, el más elevado tanto en toda la población como en la población de niños tiene que ver con la seguridad social, y eso tiene que ver en buena parte por la informalidad del empleo que tenemos en el País”, dijo Gonzalo Hernández Licona, director del CONEVAL, en conferencia de prensa.

Sin embargo, el reporte destaca la disminución de un millón de menores que vivían en pobreza extrema en comparación con 2010.

Asimismo, se observa que el número de menores aquejados por la falta de acceso a los servicios de salud disminuyó en 3.4 millones de 2010 a 2012.

La representante del Unicef en México, Isabel Crowly, indicó que aunque los datos indiquen que hay mayor acceso a servicios, el siguiente reto es mejorar la calidad en ellos.

“Lo que estamos hablando es que tengan mejor acceso no sólo a educación, sino a educación de calidad, no es sólo tener acceso”, reclamó.