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POR EDUARDO B. ALMADA


"MÚSICA DE BARBA" - PITCHERS DE GRAN CONTROL - OPUESTA INTIMIDACIÓN

Quien critica sin admirar, es un tonto y desperdicia el tiempo. Para no ser, hemos aprendido a admirar la habilidad de los raperos aún cuando su música no sea amena. Siendo que la música de barba no debe ser recomendable, definitivamente a veces tiene admirables resultados y las pruebas son evidentes.
En la historia de la Gran Carpa, el único bateador que ha fallecido por un pelotazo en la cabeza es Ray Chapman. Gran parador en corto de los Indios de Cleveland, en el Yankee Stadium recibió el bolazo de Carl Mays que tenía fama de tirar al cuerpo o la cabeza. Chapman quien en 8 años había acumulado 1,053 imparables, encabezando el circuito en carreras y bases por bolas con idéntica cifra (84), promediaba arriba de .300 (.303) por 4ta. vez. Era excelente defensivo y sobresaliente tocador de bola, habiendo liderado la liga en 1913 (45), 1917 (67), 1919 (50) y estaba al frente en ese día (41), Agosto 17 de 1920, además de haber anotado 97 carreras. Cayó como fardo, aunque posteriormente con ayuda caminó hacia el dugout. Fue operado, destapando su cráneo, momento en el cual su cerebro creció de tal forma que murió a consecuencias del golpe la mañana siguiente antes de que su esposa, que esperaba al 1er. heredero, llegara a tiempo. Tris Speaker, "el Águila Gris", su compañero y mejor amigo, nunca culpó a Mays de que haya sido intencional. Para esto, Mays fue acompañado por su mánager y abogado, Miller Huggins, a la comisaría mas cercana al finalizar el juego para reportar el incidente y fue exonerado de cualquier malhecho. Al margen, 3 días después el funeral de Champan en Cleveland reunió a miles de aficionados y 34 sacerdotes participaron en la misa.
Sal Maglie, quien jugó en México, recibió el apodo de "Barbero". Dijo Danny Litwhiler, jardinero de los Rojos que jugó exclusivamente en la Liga Nacional durante 11 años, habiendo enfrentado muchas veces al derecho: "Había pánico al ir contra Sal. Lo ves rechinando sus dientes y balbuceando sobre la loma, y si te colocabas en la caja de forma retadora, la Manzana de Adán desaparecía" o en otras palabras comenzaban a tragar gordo porque era inevitable que la siguiente pitcheada zumbaría en ruta al cuerpo. En Ligas Menores la última fatalidad fue en Junio de 1951, Ottis Johnson de 25 años fue impactado por un lanzamiento de Jack Clifton quien perdió el conocimiento y 8 días después murió por las consecuencias. Así que no debe sorprendernos la reacción de los bateadores en la actualidad, habiendo muchos que al menos ha recibido pelotazos en su ruta a las Mayores, que sean con o sin intención, deja amargos recuerdos. Pocos antes de morir, Lou Gehrig todavía recordaba 16 bolazos que le dieron en la cabeza, aparte de los que fueron al cuerpo.
Pitchers de gran control, tienen más problemas cuando una de sus pitcheadas termina contra la humanidad de un bateador. Nadie les cree que fue casualidad. Otros es indudable que tratan de imponer condiciones, demostrando que gracias a su control pueden recetar el bolazo donde quieren, como advertencia de peores cosas. El dominicano Pedro Martínez se hizo famoso por su gigantesca capacidad, y dicha habilidad. Ayer recordábamos el caso de Walter Johnson, quien discutiblemente ha gozado de la recta mas poderosa de la historia. Lo decimos así porque Ty Cobb lo aseguraba. El 8 de Mayo de 1914, lo pusieron a relevar ante los Atléticos que lo recibieron con una reacción de 6 carreras en 3 episodios. Frustrado sobre la placa tiró el único bolazo intencional de su carrera de 24 años. ¿El blanco? Con una recta directa a la cabeza de Frank "Home Run" Baker quien solía regodearse ante el "Gran Tren". Por fortuna, falló al moverse Baker; pero Johnson dijo después, "es el bateador mas peligroso que enfrenté en mi vida". Le promediaba .385 hasta entonces y a pesar de que Johnson se disculpó, Baker logró un average de .207 frente a Walter en los siguientes años.
Quizá sabía del caso o que Ty Cobb, quien a partir de ese momento se dio cuenta de la preocupación que Johnson sentía por la peligrosidad de su recta. "El Durazno de Georgia" en los primeros años promedió menos de .250 contra Walter; pero a partir de 1915 hizo el ajuste y se fue metiendo un poco mas en la caja de bateo, casi parado sobre el plato, presionando a que Johnson le tirara adentro. No quería y lo hacía afuera, lo cual aprovechó Cobb para recuperarse y retirarse con .366 de por vida ante "El Gran Tren". Fue exactamente su average de por vida, ante cualquiera: .3664... MUCHAS GRACIAS
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@toquesdebola