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Por Irene Savio
AGENCIA REFORMA
KIEV.- Después de los comicios sigue la batalla.
El Ejército y la Guardia Nacional ucraniana lanzaron ayer una amplia ofensiva contra los separatistas en el Este, apenas unas horas después de que fuera elegido Presidente el magnate dulcero Petro Poroschenko.
El oligarca, cuya prioridad es restaurar la paz y realizar una visita a Donetsk, anunció en uno de sus primeros discursos que apoya la misión militar, aunque ésta cambiará a ser más efectiva y corta.
La ofensiva --la más grave hasta el momento-- comenzó luego de que decenas de militantes pro rusos armados tomaran en la madrugada el Aeropuerto Internacional Seguéi Prokofiev de Donetsk.
En esa zona, a mitad de jornada, se oían fuertes explosiones y se veía una espesa columna de humo salir del aeródromo.
Las Fuerzas Armadas ucranianas emplearon cazas y helicópteros de combate, en una intensificación de los esfuerzos de Kiev para recuperar el control de esta ciudad, tomada desde hace siete semanas.
La mayoría de las tiendas cerraron y universidades y colegios suspendieron sus actividades.
En la estación de trenes, en cuyas cercanías todas las oficinas fueron evacuadas, al menos un civil murió, a consecuencia de un choque entre la Guardia Nacional y los armados pro rusos.
El aeródromo fue evacuado y cerrado, mientras que la carretera que conduce al aeropuerto fue bloqueada por la Policía.
Nadie pudo entrar o salir de la ciudad durante la jornada, situación que podría prorrogarse inclusive en los próximos días.
La acción militar ucraniana en Donetsk dividió una vez más a la población local.
“Estoy rezando para que los soldados ucranianos entren cuanto antes en la ciudad y nos salven”, dijo por teléfono a Reforma una joven pro ucraniana que vive en el Centro de Donetsk.
“Nos están bombardeando. Nos quieren matar a todos”, clamó, en cambio, Olya, quien apoya al bando pro ruso.
Tal escenario bélico en el Este se produjo de manera paralela a los primeros gestos de buenas intenciones de los beligerantes.
Por primera vez desde el comienzo de la revuelta, Denís Pushilin, principal rostro público de los separatistas pro rusos, dijo estar listo para el diálogo con Kiev, pero sólo con la participación de mediadores y la imprescindible mediación de Rusia.
Por su parte, Poroschenko confirmó su disposición para reunirse en la primera quincena de junio con el Presidente ruso, Vladimir Putin.
Tanto Estados Unidos como los países europeos manifestaron su reconocimiento a los comicios ucranianos.