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Por Diana Saavedra
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Como todos los días tiembla, si la gente dice que el domingo va a temblar, seguramente le va a atinar, pero no quiere decir que haya una predicción y se cumpla, dijo Víctor Espíndola, especialista del Servicio Sismológico Nacional.
Ante los rumores suscitados en redes sociales sobre la inminencia de un gran sismo, Cinna Lomnitz, investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM, comentó que aún con los datos obtenidos de los equipos colocados en las costas del País, es prácticamente imposible saber con exactitud cuándo ocurrirá el siguiente movimiento telúrico.
Japón, explicó, tiene más sismólogos que ninguna otra nación y no pudieron predecir el movimiento de 9 grados Richter en las costas de Fukushima, que derivó en uno de los capítulos más dramáticos en la historia sísmica.
Espíndola recordó que, debido a la interacción (principalmente) de las placas tectónicas de Cocos y la Norteamericana, en el País se registran cada año alrededor de 5 mil sismos.
Los especialistas coincidieron en que ya se sabe que va a temblar, que el movimiento podría llegar de la brecha de Guerrero o del Istmo de Tehuantepec, y se necesita reforzar la cultura de prevención.
Espíndola explicó que ha sabido de secundarias donde, el pasado 8 de mayo, los chicos no sabían hacia dónde dirigirse y corrían en las escaleras o bajaban como si nada estuviera ocurriendo.
También está el caso contrario: los niños que tienen una cultura de simulacros desde las guarderías llegaron al patio de la escuela antes que empezara el movimiento sísmico.
“Más que pensar en temblará el próximo domingo ¿qué haré? deberíamos tomar como un recordatorio los movimientos de todos los días y hacer simulacros en las escuelas, en las casas o hablar con la familia para saber cómo actuar si se está lejos del hogar”, precisó Espíndola.