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Un golazo de Messi salvó a una Argentina que se encontró con un gol de regalo y que sufrió hasta el final.


Por Fernando Vanegas
AGENCIA REFORMA
RÍO DE JANEIRO.- Con un chispazo de talento y un poco de suerte, Argentina debutó en el Mundial con el pie derecho.
La Albiceleste derrotó 2-1 a Bosnia Herzegovina luego que el conjunto europeo le abrió la puerta a los sudamericanos, con un autogol del defensa Sead Kolasinac, al 2'.
Más tarde, Lionel Messi ampliaría ventaja con un gran gol, al 64', cuando realizó pared con un compañero y definió, tras quitarse a Ermin Bicakcic en los linderos del área, sacó disparo pegado al poste derecho.
Sólo que los bosnios nunca dejaron de apretar y tuvieron su recompensa al 83', cuando Vedad Ibisevic recibió un pase filtrado y definió con disparo por debajo de las piernas del portero Sergio Romero.
Los argentinos tienen mucho que agradecerle a Kolasinac porque durante el primer tiempo su exhibición fue muy pobre, ya que abrieron marcador sólo después de que el zaguero metiera en su arco un cabezazo de Marcos Rojo.
Porque ni los desbordes de Ángel di María, ni las gambetas de Sergio Agüero y de Messi, lograron poner en aprietos a la zaga del conjunto europeo, que montó una muralla.
El problema para los liderados por el atacante Edin Dzeko, del Manchester City, fue que les falló el último toque, pese a que se acercaron constantemente al arco de Romero.
Pero Argentina sólo fue mejor hasta el complemento, cuando Alejandro Sabella decidió meter a Fernando Gago y a Gonzalo Higuaín, porque así ganó presencia ofensiva.
Entonces Messi despertó del letargo y se metió por el centro antes de sacar disparo.
Bosnia recuperó la capacidad para poner a sufrir a la zaga sudamericana, ya que en todo el primer tiempo le costó detener el ataque europeo.
La Albiceleste tuvo así un inicio con triunfo pero sin convencer, con una "Pulga" lejos de su mejor nivel y un Sergio Agüero que falló varias claras.