Afirma la CONAGUA que se han detectado problemas técnicos que pueden ocasionar daños en la operación de la obra


Por Rolando Chacón
AGENCIA REFORMA
HERMOSILLO.- Al operar desde enero la obra de toma del Acueducto Independencia, la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) ha detectado al menos tres problemas técnicos que pudieran afectar de manera seria su operación.
César Lagarda Lagarda, director del organismo de Cuenca Noroeste de la CONAGUA, dijo que las bombas para extraer agua de la Presa "El Novillo" generan una vibración excesiva que las puede hacer estallar.
Además, advirtió que los tubos están mal enterrados en la mayor parte del recorrido y algunos de ellos están propensos a corrosión.
"Un motor tiembla de manera espantosa, tenemos un mes pasadito echando a andar el otro motor y es una tembladera que nos da pavor que vaya a quemarse o tronar uno de esos gigantescos motores", afirmó Lagarda.
"Cuando lleguemos a encender el tercero, o truena un motor o truena el tubo, es la situación que estamos observando y no vemos ninguna medida de los responsables de operar el acueducto, de arreglar o corregir esa situación".
El titular de la CONAGUA en Sonora explicó que la plataforma llamada Obra de Toma, construida a orillas de la Presa "El Novillo", no tiene la firmeza suficiente y permite la vibración.
Sobre la plataforma hay cinco bombas, cuatro de las cuales operarían en la máxima capacidad del acueducto; desde marzo del 2013 funcionó una sola bomba hasta mayo de este año cuando se encendió la segunda, misma que debe apagarse cuando la vibración llega a niveles peligrosos.
Lagarda resaltó que la tubería se encuentra enterrada sobre el derecho de vía de la carretera Hermosillo-Sahuaripa, pero la tierra no se compactó de manera correcta, lo que podría romper el tubo si algún camión pesado se estaciona a un costado del pavimento.
"Si un trailer se estaciona encima de un tubo, entonces sí se va a quedar sin agua Hermosillo", dijo el ingeniero, con 35 años de experiencia en temas del agua.
El tercer problema detectado es que algunos tubos se colocaron sin el recubrimiento que venía de fábrica para evitar la corrosión del paso constante de agua.
Debido a conflictos legales que el acueducto enfrenta con productores agrícolas de Ciudad Obregón y con la Etnia Yaqui, el Gobierno Federal resolvió entregar en enero del 2014 a la CONAGUA la extracción de agua de la Presa "El Novillo".