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Cuando se descubren cargas con problemas de origen o permisos se hace responsable a los agentes de Comercio Exterior


Por Ulises Díaz
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- La exportación de minerales se está convirtiendo en un tema riesgoso para quienes hacen comercio exterior.
Ello porque cuando se descubren cargas con problemas de origen o permisos, son a los agentes de Comercio Exterior a quienes la autoridad hace responsables.
Actualmente hay 75 mil toneladas de mineral de hierro embargadas en el Puerto de Lázaro Cárdenas y 150 mil en Manzanillo, además de 11 patios incautados en Michoacán cuyos contenidos tenían como intención exportarse.
Sin embargo, estas acciones tienen efectos colaterales.
Por un lado, tener esta mercancía parada es muy costoso, porque el espacio de un barco parado cuesta entre 20 o 30 mil dólares diarios, que en algún punto alguien tendrá que pagar.
Por otro, si se descubre que hay un pedimento con errores o se encuentran anomalías en los pedimentos se señala a los agentes aduanales como primer lugar para comenzar investigaciones, ya que ellos son responsables solidarios del SAT, y tienen que responder ante un conflicto.
“Lo que está pasando es que se está investigando que el origen del mineral coincida con el de los contratos de explotación y se verifica que el producto no esté controlados por el crimen organizado”, explicó Fernando Ramos, presidente de la Asociación Mexicana de Transporte Intermodal (AMTI).
En el País hay una serie de trabas para evitar que los minerales sean extraídos ilícitamente y luego exportados, ya que existe un permiso de extracción, un padrón de exportadores que tiene que cumplir con requisitos muy estrictos y una revisión especial de los pedimentos de Comercio Exterior.