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Por Silvia Garduño
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Los datos del ombudsman Raúl Plascencia sobre la disminución de quejas sobre abusos de fuerzas armadas y sobre tortura no coinciden con los diagnósticos de organismos internacionales, indicó Emilio Álvarez Icaza, secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Por tercer año consecutivo, alertó en entrevista, México es el País con más quejas presentadas ante la CIDH, concentrando el 24% del total.
“Sería bueno que el ombudsman explicara cuáles son los criterios metodológicos. Sería muy pertinente, por ejercicio de transparencia institucional y de institucionalidad democrática”, señaló.
“En las instancias internacionales hay otro diagnóstico. No digo que necesariamente sea tensión. En el caso de la CIDH, por tercer año consecutivo México es el País con más denuncias. Son datos diferentes, y así hay que entenderlo, porque el sistema interamericano es un sistema de complementariedad y de excepción”.
Que México se mantenga como el País con más denuncias en el sistema interamericano, consideró, puede deberse a que haya una mayor cultura de la denuncia o mayor capacidad instalada de la sociedad civil, o bien, puede indicar que las cosas no se están resolviendo.
“El hecho real es que tenemos ese número de denuncias, lo importante es que se dialogue con esas denuncias en una virtud democrática, no como una amenaza sino como un marco de complemento a las libertades y derechos que la Constitución mexicana ofrece”, apuntó.
Álvarez Icaza, quien acudió el pasado miércoles a la presentación del Programa Nacional de Derechos Humanos (PNDH) 2014-2018 en Los Pinos, destacó que el documento contiene un diagnóstico crítico que apunta a resolver problemas reales.
“Me parece muy interesante el mensaje que mandó el Presidente (Enrique) Peña Nieto, en su condición de Jefe de Estado, de que se tomaron en cuenta las recomendaciones de los organismos internacionales de derechos humanos”, comentó.
Sin embargo, remarcó, se requiere llevar a la práctica lo establecido en el PNDH.
“Los desafíos están en que lo que ahí se dice se haga realidad; mover el músculo del Estado para atender esos problemas, que el programa se convierta en líneas de acciones de Gobierno, que vincule presupuestos y que éstos se ejecuten”, advirtió.
“Un buen ejemplo es el Mecanismo Nacional de Protección a Periodistas y Defensores. Hay una ley, hay una instancia, pero opera de manera muy deficiente, y el hecho real es que las amenazas a los periodistas y a los defensores, continúan”.
El ex ombudsman del Distrito Federal celebró, por otra parte, que Peña exhortara a los gobiernos estatales a acatar los compromisos internacionales en materia de derechos humanos.
“Una parte importante de los temas que llegan a la CIDH son de agendas estatales que escalaron, problemas de Guerrero, de Michoacán, de (Ciudad) Juárez”, indicó.
El funcionario internacional aplaudió la reciente reforma al Código de Justicia Militar, pues, dijo, es un tema que fue reiteradamente marcado en recomendaciones y sentencias del sistema interamericano.
“Es el momento en el que las fuerzas armadas van construyéndose como entidades de las instituciones de la democracia, e ir dejando esos vestigios de estado de excepción que tenían, producto de su constitución como tales en los años 30 del siglo pasado”, señaló.