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Colombia busca dar la sorpresa ante el anfitrión, que busca mantener la esperanza de millones de brasileños.


Por Fernando Vanegas
AGENCIA REFORMA
FORTALEZA.- La mejor Colombia en la historia, que ha sido comparada con Brasil por sus virtudes ofensivas y la alegría, se medirá a un Brasil criticado y presionado, que deposita sus esperanzas de ganar el Mundial en casa en el jovencísimo Neymar.
Después de eliminar dramáticamente a Chile en penales, la Verde-Amarela enfrentará a un combinado colombiano que resolvió con holgura su partido de Octavos sobre Uruguay, y que vive un momento glorioso en gran medida al nivel superlativo de su figura, James Rodríguez.
El llanto de los jugadores brasileños después de su último encuentro no sólo refleja las dificultades que tuvieron para llegar hasta aquí, sino también la presión por el título en el entorno.
Por eso, aunque está claro que los problemas de la Canarinha pasan por lo futbolístico, la estrategia previa al duelo del técnico Luiz Felipe Scolari fue recurrir a una sicóloga para tratar de que sus futbolistas pasaran el trauma.
En la cancha, Scolari sólo haría un cambio, jugará Paulinho en lugar del suspendido Luiz Gustavo, aunque durante la semana ensayó variantes a la ofensiva, donde por ratos prescindió del criticado Fred.
Del otro lado, la preocupación de José Pekerman es distinta. Al argentino le preocupa la atención que reciben sus jugadores, por lo que trató de esconderlos lo más que pudo.
Salvo algún ajuste en la delantera, donde Víctor Ibarbo podría reaparecer en lugar de Jackson Martínez, para volver del 4-2-2-2 al 4-2-3-1, Pekerman no haría más cambios.
Brasil jugará por segunda vez en Fortaleza en el torneo; en grupos empató 0-0 con México. Ha jugado nueve veces aquí y sólo una vez perdió, hace 12 años contra Paraguay.
Aunque Colombia sólo ha vencido dos veces a Brasil en la historia y sólo una vez en torneos oficiales, se han registrado empates en los últimos cuatro duelos.
La historia está del lado de Brasil, pero el presente da a Colombia una oportunidad real de dar la sorpresa.