El sacerdote estuvo ayer en Cajeme, donde hizo un llamado a la sociedad a que se sume a su lucha por la defensa de los derechos de los migrantes

Por César Omar Leyva
TRIBUNA
Como un hombre cuyo modelo a seguir es Jesús y no algún jerarca de la Iglesia, se autodefinió Alejandro Solalinde Guerra, al sostener ayer un encuentro con jóvenes de la Universidad Vizcaya de las Américas, en un foro donde dejó clara su postura sobre distintos temas.
El fundador del albergue “Hermanos en el camino”, dijo que desde el Centro del País, Sonora se ve como un Estado que forma parte de la ruta alterna para los migrantes desde que la ruta del Golfo se volvió altamente peligrosa por la presencia de cárteles de la droga.
“A nivel nacional veo que los derechos humanos están pisoteados, aquí en Obregón, aparentemente está todo tranquilo, pero creo que es importante que la sociedad se informe más y se dé cuenta que por esta región está pasando un gran número de migrantes que necesitan de nuestra solidaridad”, enfatizó.
El también coordinador de la Pastoral de Movilidad Humana Pacífico Sur del Episcopado Mexicano, se dijo convencido de que las políticas públicas actuales no favorecen los derechos de los migrantes, por ello recalcó que es de gran relevancia hacer nuevas leyes que sobre todo sean constitucionales.
“En la frontera se sigue deteniendo a los migrantes eufemísticamente llamándole alojamiento, pero en realidad son encarcelados. Aquí el punto es que se tiene que tomar conciencia de esto en México, hay que cambiar las políticas públicas y hacerlo conforme a la Constitución, porque lo que está actualmente es anticonstitucional”, indicó.
También opinó sobre la repatriación de niños migrantes que Estados Unidos ha comenzado, la cual dijo es una muestra de que el problema está rebasando a los gobiernos. “Estados Unidos no puede pensar en que no le va a tocar porque ya le está tocando, esos niños ya se metieron y si los sacan de mala manera la opinión pública de la comunidad internacional estará atenta y actuará”.

Sigo a Jesús y no al Papa
Un joven estudiante cuestionó a Solalinde Guerra, sobre las razones que lo llevaron a convertirse en un sacerdote defensor de las causas sociales y su opinión de la apatía de ciertos líderes católicos a involucrarse y usar su poder de influencia en ciertas problemáticas que aquejan al mundo.
En respuesta el presbítero dejó claro que él sigue el ejemplo de Jesús, a quien visualiza como un muchacho que tuvo las agallas de investigar y analizar el por qué de las injusticias y se dio tiempo para escuchar a la gente que estaba a su alrededor.
“Jesús se preparó y salió a tratar de cambiar el mundo. Yo un día le dije que no quería ser un sacerdote ciego y le pedí que me permitiera darme cuenta de lo que estaba sucediendo a mi alrededor y me lo concedió despertando en mí esa necesidad de abogar por los migrantes”, expuso.
“Yo siempre dije que no quería ser un presbítero de oficina, alejado de la gente, eso también me lo concedió Jesús. Me puse a investigar su propuesta, a Él lo mataron porque quería a la gente y defendió sus causas, por eso para mí mi referencia es Él y no el Papa o los santos”, recalcó.

La Iglesia católica no está reaccionando como debe
Alejandro Solalinde Guerra, no tuvo problema en hacer duras críticas a la Iglesia católica, la cual dijo no está realizando una misión al cien por ciento y ello se debe a que desde los seminarios se están formando jóvenes para enfrentar una realidad que ya no existe.
“Hoy los sacerdotes son formados para atender un establecimiento, una oficina, para administrar sacramentos y papeles, pero no para ser misioneros de la calle, acompañando en todo momento a la gente. Hace poco un obispo me dijo que le da pavor pensar que se están formando seminaristas para una jerarquía eclesiástica que ya no existe, donde los obispos son privilegiados por su puesto”, comentó.
“Si los obispos y sacerdotes tuviéramos como referencia a Jesús, ya hubiéramos cambiado el mundo. Ahorita tenemos de referencia a un Papa que es diferente y le está dando una vuelta a la Iglesia para que vuelva a Jesús, creo que se vienen muchos cambios para la Iglesia católica; sin embargo, éstos pueden durar décadas”, enfatizó.
Solalinde Guerra, manifestó que a él le gustaría que las reformas estructural, espiritual y humana que México necesita fueran una propuesta de la Iglesia católica, que todavía tiene la fuerza para influir en las decisiones que afectan o benefician al País.

La feligresía está
domesticada
En entrevista el padre Solalinde, dijo que en el tema de la migración, la sociedad puede jugar un papel importante si decide tomar acción y colaborar con el Gobierno y las instituciones religiosas para apoyar a los hermanos que van en busca de una vida mejor.
Desafortunadamente la ciudadanía no está formada en la práctica de la formación ciudadana, no sabe observar ni exigir rendición de cuentas, transparencia y revocación de mandatos.
“Quizás se escuche mal pero las feligresías están domesticadas y no se han formado para ser activas y participar activamente en la construcción de una sociedad mejor. En México hay 85 millones de católicos pero están desempleados porque pareciera que no tienen una misión”, reiteró.

No se puede contestar violencia con violencia
Finalmente el padre Alejandro Solalinde, habló sobre la guerra entre Israel y Palestina y mencionó que ambos pueblos deben tener claro el mensaje de Jesús, quien afirmaba que una situación violenta no se puede contestar con más violencia.
“La verdad llevan 4 mil años luchando, es una guerra muy antigua que se va a terminar cuando uno de los dos deje de odiar y ponga en práctica lo que dice Jesús respecto al perdón y evitar contestar las agresiones con otra agresión”.