Recluyen a migrantes en estaciones precarias


Por Silvia Garduño
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Los extranjeros detenidos en estaciones migratorias de México enfrentan, además de abusos y maltrato, condiciones precarias de espacio, alimentación y protección de la salud.
De acuerdo con el Informe sobre las Estaciones Migratorias en Iztapalapa, Puebla y Saltillo, elaborado por el Observatorio de Migración del Instituto para la Seguridad y la Democracia (Insyde), no existen en esas instalaciones condiciones dignas de alojamiento, por sobrepoblación, insuficiencia de camas, colchonetas y cobijas, falta de agua potable e higiene deficiente, entre otros.
El reporte, basado en entrevistas a indocumentados detenidos en las estaciones, indica que en muchos casos los migrantes permanecen detenidos por más de 15 días, plazo máximo establecido en la normatividad.
En el caso de la estación de Las Agujas, en Iztapalapa, Ciudad de México, detalla, los 138 entrevistados indicaron que el exceso de población provocaba que los sanitarios, al igual que cobijas, sábanas y colchonetas permanecieran sucios.
Sólo 9 por ciento de los hombres recibió enseres de aseo personal.
“Las observaciones respecto a la comida en general son negativas. Las porciones son adecuadas, pero de mala calidad, ya que los alimentos son insípidos o demasiado condimentados, se sirven fríos y no se respetan las necesidades de dieta requerida para las personas que sufren alguna enfermedad crónica o alergias”,señala el informe.
Respecto a la atención médica, sólo 8 mujeres y 41 hombres hicieron uso de los servicios médicos. De los hombres, sólo seis consideraron que el diagnóstico fue el correcto y la medicación efectiva.
En la estación migratoria de la ciudad de Puebla, una de las principales preocupaciones de los 33 entrevistados fue que no cuentan con área al aire libre, y que dicho espacio es compartido en diferentes horarios.
Cinco hombres y tres mujeres dijeron no haber recibido atención médica oportuna y eficaz, entre ellas una mujer que se desmayó por la noche y tuvo que esperar hasta la mañana siguiente para que revisaran sus signos vitales.
Respecto a la estación migratoria de Saltillo, Coahuila -donde se entrevistó a 261 personas-, el informe indica que fue adaptada en el antiguo Gimnasio de la Asociación Gilberto, A.C., y que el lugar no es apropiado para alojar a personas.
“El espacio asignado a los dormitorios, antiguos vestidores del gimnasio, es frío y húmedo; las personas reciben una colchoneta y una sola cobija por las noches para dormir, sin embargo, las personas entrevistadas señalaron constantemente que el frío se volvía insoportable por la madrugada”, detalla.
Los migrantes aseguraron que comen y duermen en el piso, y denunciaron la falta de agua caliente en regaderas y de enseres de aseo personal.
“Las personas han referido que en los tres tiempos de comida se repiten los mismos platillos, lo que provoca una alimentación poco balanceada”.
Sobre la atención médica, la mayoría de las personas entrevistadas refirió que era adecuada, pero algunos dijeron que no se les proporcionó el medicamento que necesitaban.