Se extiende 18 kilómetros el derrame de crudo en Nuevo León

Por David Carrizales

EL UNIVERSAL

MONTERREY.- El derrame de petróleo crudo ocurrido el pasado 17 de agosto a causa de una toma clandestina en el oleoducto Madero-Cadereyta se extendió a lo largo de 18 kilómetros y afectó cinco ejidos que no podrán utilizar el agua del Río San Juan para riego agrícola, informó el alcalde de

Cadereyta, Emeterio Arizpe Télles.

Los trabajos de recuperación del crudo derramado, que realizan más de 300 personas, entre técnicos de Pemex, trabajadores temporales y personal de la empresa Biotecnología Aplicada al Saneamiento Ambiental (Basa), tardarán de ocho a diez semanas en concluir, explicó el edil, con base a información proporcionada por Petróleos Mexicanos (Pemex).

Aunque la fuga fue controlada por personal de Pemex el mismo 17 de agosto, al cerrar las válvulas para detener el flujo de hidrocarburo, la mancha del combustible se extendió a lo largo de 18 kilómetros desde el ejido La Fragua donde se localizó la toma clandestina, hasta el ejido Soledad Herrera, donde se contuvo el derrame.

Además de dichos ejidos, también resultaron afectadas las comunidades campesinas ejidales de San Juan, Mexiquito, y Santa Isabel y Dolores. En los cinco centros de población citados residen más de 800 personas que se dedican principalmente a las actividades agrícolas y ganaderas.

Durante un recorrido que realizó este jueves el alcalde Emeterio Arizpe por la zona afectada, estimó que la mancha de crudo se extendió a lo largo de 11.5 kilómetros de una acequia y otros 6.5 kilómetros por el Río San Juan.

Emeterio Arizpe estuvo acompañado por el delegado de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), Víctor Jaime Cabrera Medrano, y personal de la empresa descentralizada del Gobierno Estatal, Servicios de Agua y Drenaje, que realizó muestreos del agua para conocer los niveles de contaminación que presenta.

“Estamos haciendo una visita por la zona afectada, queremos saber cómo se encuentra la población. El día de mañana(hoy) estaremos realizando una brigada médico asistencial”, dijo el alcalde y agregó que hasta el momento no se han recibido reportes de personas con algún padecimiento.

Los trabajos son hechos por 20 trabajadores especializados de Pemex, además de 308 empleados temporales de los ejidos perjudicados por el derrame, y brigadas Basa, subcontratada por Pemex.

Una preocupación adicional que deja el derrame de crudo, además de los daños ambientales y afectaciones a las actividades agrícolas y ganaderas, es que el hidrocarburo puede ir a parar a la presa El Cuchillo, fuente de abasto para la zona metropolitana de Monterrey, que se alimenta del Río San Juan.

La temporada de lluvias inicia en septiembre, y se estima que la recuperación de crudo derramado tardará de ocho a diez semanas.