Banner

46 por ciento de la población asegurada en México no usa los servicios públicos


Por Adriana Alatorre

AGENCIA REFORMA

CD. DE MÉXICO.- El sector salud de México gasta cuatro veces más en administración, que el promedio de los países que integran la OCDE, aseguró John Scott, académico del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

“Tener un 20% de gasto de administración es altísimo, porque el promedio de la OCDE es de 5%”, refirió durante el Foro Nacional e Internacional por la Calidad en Salud.

A nivel interno, criticó, el gasto administrativo se dispara más, ya que en algunos estados alcanza 40% de los recursos que manda la Federación.

Además, alertó el experto, la falta de trasparencia provoca que la rendición de cuentas de los recursos que van a los gobiernos locales no sea eficiente.

Scott planteó que realizar y transparentar una medición de los flujos financieros de las tesorerías estatales a las unidades de salud, favorecería la rendición de cuentas.

En el País, estimó, urge crear nuevos indicadores relevantes y oportunos para evaluar el impacto las políticas públicas de salud.

“Tenemos retos importantes en la desagregación territorial o por grupos. No podemos medir la desigualdad en salud”, dijo.

Expuso, por ejemplo, que 46% de la población asegurada en México no usa los servicios públicos a pesar de estar ser derechohabiente, sino que prefiere los servicios privados.

“Según las mediciones, 46% opta por gastar dinero en servicios de salud privados, incluso en estratos de bajos ingresos, en lugar de usar servicios públicos”, señaló.



Reprueban perfil médico

Gustavo Nigenda, especialista del Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo de Canadá, criticó que actualmente una tercera parte de las unidades de atención primaria del sistema público son atendidas por pasantes que no cuentan con los conocimientos y experiencia necesarios para llevar esa responsabilidad.

Con los recursos del Sistema de Protección Social en Salud (Seguro Popular), afirmó, sí es posible contratar personal de salud profesional para todas las unidades rurales.

Además, opinó, con la demanda de médicos se requiere modificar la regulación vigente para impedir que un pasante sea ubicado en una unidad de salud sin supervisión de un médico graduado.

Recordó que entre 2001 y 2009 el número total de pasantes asignados a unidades en las entidades pasó de 6 mil 586 a 8 mil 264, lo que representa un crecimiento de 19.7 por ciento.

“Parecería sensato plantear que los fondos asignados para la contratación de este personal deberían usarse prioritariamente para llevar médicos graduados a unidades rurales. Sin embargo, los estados que más asignan pasantes a unidades de salud donde no existe otro médico recibieron un volumen de inversión que habría sido suficiente para contratar la totalidad de médicos”, insistió.