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Por Antonio Baranda
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- La relación con el Presidente Enrique Peña Nieto será institucional, no de sumisión, advirtió ayer Miguel Barbosa, presidente de la Mesa Directiva del Senado.
“(Será una) relación institucional, de respeto, de comunicación, no de sumisión, una relación que permita al Senado ejercer sus funciones de manera autónoma e independiente.
“De colaboración, pero que sea un órgano de control para los demás poderes de la Unión”, señaló en entrevista.
El legislador perredista señaló que su nuevo cargo le exige “moverse” en un ámbito de absoluta responsabilidad.
De hecho, declinó opinar sobre el desempeño de Peña Nieto en el marco de su Segundo Informe de Gobierno, aduciendo que las consideraciones al respecto las hará su grupo parlamentario, e indicó que asistirá sólo a los “actos de Estado” con Peña Nieto.
“Voy a asistir a los actos que tienen una previsión legal, ahí debo de estar. Voy a estar en los actos de Gobierno... y voy a estar en aquellos que tengan relación con el Poder Legislativo.
“Así es que no me verán en otros actos que no sean en los del Estado y en los de Gobierno que tengan vinculación con el Legislativo”, indicó.
Tras confirmar que seguirá como coordinador de los senadores perredistas, Barbosa adelantó que su principal reto en esa función será que el grupo asuma una posición de firmeza.