Banner

Staff
AGENCIA REFORMA
LOS ANGELES.- Las sanciones económicas que Estados Unidos ha impuesto en semanas recientes contra Rusia por azuzar el conflicto ucraniano han provocado un fenómeno inesperado.
Los vendedores de armas estadounidenses casi han agotado sus existencias de fusiles rusos AK-47, afectados por dicho castigo.
El AK-47 es el arma de asalto más popular del mundo, pero la versión más apreciada, según explicaron marchantes legales estadounidenses a The Washington Post, es la que fabrica Kalashnikov Concern, justamente en Rusia, su País de origen.
Las sanciones no afectan a las copias del fusil que se hacen en Europa o América.
“Los originales rusos están considerados como lo mejor de lo mejor”, explicó Jay Portz, vicepresidente de la armería RWC.
“Se puede usar la analogía del vino. Cuando se piensa en vino, lo que viene a la mente son los vinos franceses. Es la misma situación. (El fusil ruso) es el mejor porque es el original. Da igual si eso es cierto o no”.
En algunas armerías, una vez que se anunciaron las sanciones, hubo personas que compraron hasta 10 AK-47 por mil dólares cada uno.
“La comunidad pro armas se movió muy, muy rápido”, dijo Blain Bunting, presidente de Atlantic Firearms.
Aunado al temor de la escasez, los propietarios de armas vieron la sanción como una excusa para que los demócratas impulsaran en el futuro más controles a la venta de armas.
“Sí, (el Presidente Barack) Obama es el mejor vendedor de armamento”, dijo al Post Tyler Whidby, dueño de la tienda TW Firearms en Leesburg, Virginia.